Hacía tanto tiempo que no me sentía así que esta vez ha sido como un puñetazo en el estómago, cuando menos lo esperaba... Hacía tiempo que no sentía esa presión en el pecho, que ni siquiera me deja respirar.
Anoche volví a caer en el abismo de la tristeza en compañía de la soledad.
Ciertas situaciones, me superan y no doy la talla. Mis objetivos se escapan, se esfuman mis sueños.
Y hoy, vuelve la rutina de siempre. Aunque tardé horas en conciliar el sueño, me levanto con mi mejor sonrisa, aparentando que todo va bien. Aparentando que no me he roto por dentro.
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